1. Seguir los sueños y las pasiones.
2. "Nobody said it was easy" No abandonar ante las dificultades, molestias y frustraciones.
3. Disfrutar el camino y abonar la tierra en el recorrido.
lunes, noviembre 10, 2014
jueves, mayo 15, 2014
Everthing emerges
Sometimes your life gets into a comfort zone... but once you meet someone you really like, everything emerges on you, the good and bad.
jueves, abril 17, 2014
Normal
No mido 1.80, tampoco 1.60. No soy gordo ni flaco. No soy un macho cascorvo, imponente y pretencioso, tampoco una diva de pasarela. Con certeza no soy bruto o ignorante, con certeza no tengo una mente brillante. No voy a gimnasio, no hago yoga ni teatro, no bailo, no escalo. No soy dócil, no soy imponente, no soy lampiño, no soy un oso. No soy para ti, porque soy normal.
miércoles, julio 10, 2013
Mr abroad:
If you had asked me 4 months ago about my hometown Bogotá, I probably wouldn't have had much to say. Sometimes you get so involved in your own thoughts while you are in a Transmilenio going to your work or getting back home, that you forget all the possibilities in the other side of the window. But now I do have something to say about my city. I am sure you already know our impressive economic indicators and how cosmopolitan is the city, so I’m going to let you know the perspective of an average citizen like me.
María Luisa:
Trato de ponerme en su lugar y creo entender la nostalgia que le produce dejar el campo, sus papás y sus hermanas. Con su situación me es inevitable pensar en la finca de mi abuela en Chipaque, Cundinamarca. Ganado y cultivos fueron suficientes para que mi abuela sacara adelante a todos sus hijos e hijas, entre ellas mi madre. Soy nieto de una mujer campesina e hijo de una mujer de la provincia del antiplano cundiboyancese.
Mi madre tomó la decisión en 1985 de venir a Bogotá. Se vino en condiciones muy parecidas a las suyas: joven, soltera, con estudios secundarios y sobre todo con una maleta llena de miedos. Empezó siendo secretaria en la librería de la universidad Nacional, luego en la Universidad Santo Tomás y después hizo lo mismo en una empresa llamada RAZA. Hoy, 25 años después, tiene una posición ejecutiva en el banco BBVA, una vivienda propia, un hijo de 22 a punto de ser profesional y un carro con el cual puede ir y venir de Chipaque cada vez que le da “mamitis”.
Y aquí estoy yo, a punto de graduarme de la universidad y empezar a trabajar. Sin embargo hay una gran diferencia: Empiezo desde un punto mucho más cómodo que mi madre. Soy afortunado de no tener que pensar en la comida del día o en pagar una renta teniendo 22 años ¿Sabe por qué? Porque mis padres, los dos de provincia, pudieron construir para mí un mejor futuro y me han hecho las cosas realmente muy fáciles y hoy, desde Bogotá, imagino mi futuro en otra ciudad del mundo.
María Luisa, con esta historia pretendo modestamente hacerle saber que Bogotá es una ciudad de oportunidades para todos. Venir aquí como empleada doméstica de seguro será el comienzo de un camino que la puede llevar muy lejos a usted, a sus futuros hijos, nietos y bisnietos. Lo único que necesita es tomar la decisión y encontrar en usted la fuerza interior para cumplir sus sueños. Veo en usted a mi madre y seguro que en unos años va tener hijos y nietos muy orgullosos de usted, tal como lo estoy yo de la mía.
Como le decía, el buen hijo siempre vuelve a casa, y vuelve con toda la manada. Ahora soy yo quien va a Chipaque a visitar a mi abuela, tíos, tías, primos y primas. Ahora soy yo, quien a veces en búsqueda de un paisaje más verde, va a aquella finca que alguna vez le dio de comer a mis antepasados y que ahora se muestra ante mí como un segundo hogar.
Dicho todo esto, solo me queda decirle que Bogotá la espera con las puertas abiertas y que depende de usted y solo de usted aprovechar las oportunidades que la ciudad le presente.
Mi madre tomó la decisión en 1985 de venir a Bogotá. Se vino en condiciones muy parecidas a las suyas: joven, soltera, con estudios secundarios y sobre todo con una maleta llena de miedos. Empezó siendo secretaria en la librería de la universidad Nacional, luego en la Universidad Santo Tomás y después hizo lo mismo en una empresa llamada RAZA. Hoy, 25 años después, tiene una posición ejecutiva en el banco BBVA, una vivienda propia, un hijo de 22 a punto de ser profesional y un carro con el cual puede ir y venir de Chipaque cada vez que le da “mamitis”.
Y aquí estoy yo, a punto de graduarme de la universidad y empezar a trabajar. Sin embargo hay una gran diferencia: Empiezo desde un punto mucho más cómodo que mi madre. Soy afortunado de no tener que pensar en la comida del día o en pagar una renta teniendo 22 años ¿Sabe por qué? Porque mis padres, los dos de provincia, pudieron construir para mí un mejor futuro y me han hecho las cosas realmente muy fáciles y hoy, desde Bogotá, imagino mi futuro en otra ciudad del mundo.
María Luisa, con esta historia pretendo modestamente hacerle saber que Bogotá es una ciudad de oportunidades para todos. Venir aquí como empleada doméstica de seguro será el comienzo de un camino que la puede llevar muy lejos a usted, a sus futuros hijos, nietos y bisnietos. Lo único que necesita es tomar la decisión y encontrar en usted la fuerza interior para cumplir sus sueños. Veo en usted a mi madre y seguro que en unos años va tener hijos y nietos muy orgullosos de usted, tal como lo estoy yo de la mía.
Como le decía, el buen hijo siempre vuelve a casa, y vuelve con toda la manada. Ahora soy yo quien va a Chipaque a visitar a mi abuela, tíos, tías, primos y primas. Ahora soy yo, quien a veces en búsqueda de un paisaje más verde, va a aquella finca que alguna vez le dio de comer a mis antepasados y que ahora se muestra ante mí como un segundo hogar.
Dicho todo esto, solo me queda decirle que Bogotá la espera con las puertas abiertas y que depende de usted y solo de usted aprovechar las oportunidades que la ciudad le presente.
lunes, octubre 01, 2012
Destierro Cultural
Las últimas semanas he pensado mucho en la contradictoria relación entre el devenir y el futuro. Preguntas tan sencillas como ¿Qué estoy haciendo hoy en mi vida? ¿Qué está motivando mis decisiones en lo personal y en lo profesional? ¿Por qué me levanto todos los días? ¿Para qué? y lean esta belleza ¿soy feliz? Aunque intuyo y conozco algo de las respuestas, no espere estimad@ lector(a) que se las voy a revelar, pues todavía hay cosas por desenredar y qué mejor manera que digitalizando en este, mi blog "desenredando", tales cuestiones.
Por lo pronto le puedo afirmar que a raíz de las más recientes reflexiones, ha crecido en mí un profundo deseo de estar en otra ciudad, de otro país, haciendo cosas totalmente diferentes, que respondan a mis más viscerales aspiraciones ¿qué cosas? ya las sabrá cuando sean decisiones y no meras ilusiones. Suena un poco inspirador y liberador ¿no? Pues sí, esa es la parte bonita, pero me es inevitable reconocer que es muy triste que tenga que, en cierto modo, huir, pues este entorno social y cultural se me presenta como adverso. ¿soy tan cobarde que no soy capaz de asumir tal contexto? No lo sé, pero por lo pronto digo que quiero propiciar mi propio destierro cultural y no estar aquí.
domingo, abril 29, 2012
Introspectivo.
Es un espíritu que tiende a rendirse fácilmente ante las inflexiones, es también rígido, intenso y soberbio. Es un espíritu desquiciado, que calla ante las tormentas y forma estruendos en la calma de otros. Es también un espíritu solitario, cuyos labios permanecen cerrados, pero sus ojos claman compañía. Es un espíritu denso, compuesto por memes enemigos, que luchan por ganarse un espacio en su equipaje. Es un espíritu que solo espera alivianarse con cada suspiro e intenta comprender la danza de la libertad.
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