lunes, marzo 14, 2011

Mi Eterna Tuza: el pasado

No le tengo mucha fé al resultado final de este escrito, pues llevo varios años evitando confrontar mis sentimientos a través de la escritura por temor a la catarsis, tan sana y tan cruel, que esta puede producir. Sí, confieso que este temor lo siento ahora mismo, pues a diferencia de mis ensayos académicos sobre comunicación, sociologia o política, con estas palabras siento que avanzo hacia la nada, no hay fin, solo hay medio.

Ayer conocí a un tipo que me cayó muy bien, un tipo feliz. Esta mañana lo agregué en facebook y hace un rato navegué en su blog. Este periodista "modelo 87", en su entrada mas reciente del blog, hizo una apologia al Pop Festival, memorable concierto al que asistí ayer y el contexto en el que nos conocimos. "No habría sido lo mismo sin los amigos con los que fui. A Cristian Camilo, John, Jorge, Sebastián y a los dos Andrés fue óptimo ir con ustedes", sentenció finalmente el tipo feliz. Me sentí honrado al leerme en sus lineas y fui momentánemente feliz.

Comencé a navegar en su blog y me sorprendí por el amplio reperterio de entradas y desde luego por el contenido de las mismas. Así confirmé que no solo habla hasta por los codos, sino que también los usa para escribir. "Es una forma de ser yo mismo, de reivindicarme como persona", escribe Rodrigo en su perfil. ¿no es esa la definición de libertad? ¿no es la libertad el sueño del hombre? Sí y Si. Encontré en esa frase, en todo el blog y finalmente en él, una doble inspiración.

Primero, me invitó a reecontrarme con la escritura y segundo, me invitó a ser el escritor de mi propia vida, un escritor que avanza en su ficticia noción de tiempo y lugar y que cuida su obra con recelo de plagiadores inescrupulosos.

Soy preso de mis propios sentimientos, esporádicamente me desato, pero el pasado me condena, o tal vez soy yo quien lo condeno a él. Sí, soy yo quien lo mantiene preso dentro de mí, es el único compañero que al acabar el día está conmigo. Cuando pasan diás enteros sin que nada "pase", el pasado se convierte en mi amigo más fiel, a él le lloro, con él me río, a él lo juzgo, lo critico y le hecho en cara mis problemas. Cuando nada pasa, vuelvo al pasado.

Mi alegria la daña mi triste pasado y mi tristeza se desvance con felices recuerdos. Sé muy bien que "lo hecho está hecho"  pero la verdad es que he sentido fracasar en mi intento por visualizar una megameta que esté por encima de lo que fue, quiero construir un presente cautivador que me enamore, entusiasme y motive, quiero poner el clavo del presente en la pared y undir los vestigios. Ojalá tenga la berraquera para lograrlo, ojalá el pasado me lo permita, ojalá pueda perdonar al pasado y dejarlo ir.